Hola, soy Nicolas Pastran 👋

Me alegra que uses tucatalogo.co

Soy ingeniero y me apasiona resolver problemas con software. Llevo 7 años entre negocios propios, empresas y startups de tecnología, y en el camino aprendí qué necesita de verdad un negocio para que lo encuentren y le compren por internet.

Quiero que más negocios mejoren su presencia digital con esas lecciones. Por eso hice tucatalogo.co: simple, para que muestres lo que vendes sin pelear con un software complicado.

Ingeniero electrónico, Universidad Distrital

AWSPythonJavaScriptTypeScriptTerraformClaude

Te cuento un poco de mi historia y cómo llegué hasta acá con tucatalogo.co

Historia

Cómo empezó todo

Soy Nicolas Pastran. En 2019, de intercambio en Valdivia, Chile, hice mi primer trabajo: la tienda en línea de Ferretería Forestal, un negocio local de maquinaria agrícola y forestal. Ahí vi algo que no se me olvida: esa tienda local competía de tú a tú con Falabella y Sodimac solo porque cada producto estaba bien descrito y bien posicionado en Google. Empezó a recibir clientes de todo el país, gente que nunca iba a pasar por su puerta.

Esa fue la primera lección: un negocio pequeño bien posicionado puede pararse al lado de uno grande. Lo que pesa no es el tamaño, es que el cliente encuentre lo que busca y entienda qué le estás vendiendo.

La segunda llegó por el lado técnico. La tienda estaba hecha con WordPress y WooCommerce, y configurarla bien tomó un montón de tiempo. WordPress es muy bueno para publicar contenido — tiene editor de bloques, plantillas, mil cosas — pero no está pensado para ser el software de una tienda. Ahí aprendí que escoger la herramienta adecuada te ahorra meses: si la herramienta no está hecha para lo que necesitas, terminas trabajando para ella en vez de que ella trabaje para ti.

Aprender a resolver problemas reales con software

De ahí me metí de lleno al software. Trabajé en Quick.co, una empresa de logística, conectando sus sistemas de envíos con Ordering, una plataforma de ecommerce, y con otros marketplaces externos. Después pasé por Banco de Occidente, haciendo software bancario — ahí aprendí de onboarding y de todo lo regulatorio que exige operar dentro de un banco.

Luego llegué a Treinta.co, donde ayudé a construir un sistema POS y un marketplace para que los usuarios de la app pudieran abastecer sus propios negocios. Y hoy, hace casi 4 años, sigo en Bold, donde entendí de verdad cómo funcionan las pasarelas de pago y los sistemas bancarios de crédito por dentro — no solo cómo se usan, sino cómo se construyen. He visto a Bold crecer muchísimo en ese tiempo, hasta expandirse fuera de Colombia y llegar a Perú.

Ese camino me enseñó a entender bien el problema de un negocio antes de escribir la primera línea de código, y a dar soluciones simples que de verdad mueven la aguja.

Titín: uniformes, papás y WhatsApp

Mi familia tiene un taller de uniformes escolares. Durante años le vendimos a través de los colegios: el colegio recibía los pedidos de los papás, les cobraba y después nos pasaba la lista para confeccionar. En el papel sonaba ordenado, pero vender uniformes no es el oficio de un colegio. Recoger tallas curso por curso, cobrarle a cada familia y consolidarlo todo era trabajo extra encima de su operación, y se notaba: los pedidos nos llegaban tarde, incompletos o con tallas que había que volver a confirmar.

Y con la plata pasaba lo mismo: los papás ya habían pagado, pero ese dinero pasaba primero por el colegio y nos llegaba tarde. Ahí entendí que cuando la operación no está organizada, el que más pierde es el que hace el trabajo.

Decidimos venderle directo a los papás con nuestra propia página: Titín. Y ahí pasó algo que nos dejó pensando: el 80% de los papás prefería confirmar por WhatsApp en vez de completar la compra en la página — aunque veían los productos ahí mismo.

No todos los clientes compran igual. Algunos prefieren hablar con una persona y confirmar por WhatsApp, porque eso les da confianza; otros quieren comprar por internet sin preguntarle nada a nadie. Lo que funcionó fue darles las dos cosas: una tienda completa, con el catálogo para que exploren todo lo que vendemos, y la opción de cerrar la venta por WhatsApp. Esas ventas también quedaban registradas en el sistema interno, para que nada dependiera de la memoria o de un chat.

Estampalo: la otra mitad del año

Cuando terminaba la temporada de uniformes, nos quedábamos sin trabajo. Por eso armamos Estampalo: no fue solo vender otra cosa, fue ampliar el negocio hacia un mercado completamente distinto, el de personalización y productos geek, con público, gustos y temporadas propias.

Y ahí la lección del posicionamiento volvió, pero en otro lugar. Titín funcionaba en Google porque los papás ya sabían qué buscar: el uniforme de su colegio. Nadie busca en Google una camiseta geek que no sabe que existe. Ese cliente descubre el producto en redes sociales — en un video, en una publicación — y la página sola, por bien hecha que esté, no lo trae.

Pero el contenido tampoco alcanza solo: el video despierta las ganas y no le caben los precios, las tallas ni cómo pedir. Hay que aterrizar ese contenido en un lugar donde la persona siga mirando y encuentre todo lo que necesita para decidir.

También aprendimos que dar la opción de pagar con pasarela de pago le da solidez a un negocio. Integramos Bold y después PayU, y el cliente que llegaba ya decidido podía pagar de una vez, con un medio que conocía y en el que confiaba. Para alguien que nos acababa de descubrir, eso pesaba tanto como el producto.

El POS que le faltaba a Titín

Lo que vimos en los colegios nos tocó vivirlo en carne propia. Ya trabajando también con colegios públicos, las temporadas altas nos llenaban de pedidos y había que anotar tallas, abonos y clientes, y saber cuándo entregar cada cosa.

Por eso montamos un sistema POS interno dentro de Titín. Cada venta queda registrada con su cliente, sus tallas y su fecha de entrega, y la misma página arma los reportes de lo que hay que fabricar: qué productos y en qué tallas, junto con las órdenes organizadas por fecha de entrega. Esos reportes pasan directo al área de confección, sin volver a copiar pedidos a mano.

Construir el motor, no solo la tienda

Nada de esto fue fácil ni rápido. Convertir a Titín de una página individual en un sistema que se pudiera replicar y configurar para otro negocio tomó mucho tiempo — con varias tecnologías de infraestructura y de código corriendo a la par, no solo una pantalla bonita por encima. Ese trabajo de fondo fue justo lo que nos dejó levantar Estampalo después sin volver a empezar de cero.

Por qué tucatalogo.co

Lo que aprendí en el camino

Siete años haciendo comercio electrónico, entre empresas y negocios propios, me dejaron seis lecciones. Te las dejo de la más importante a la menos:

  1. 1

    Posicionarse. Un negocio pequeño bien posicionado compite con uno grande. Lo que pesa no es el tamaño, es que te encuentren y entiendan qué ofreces.

  2. 2

    Estar en redes y aterrizar el contenido. Hoy te descubren en redes, pero un video no alcanza para decidir. Aterrizar ese contenido es llevar a la gente a un lugar donde conozca más de ti: qué haces, cómo trabajas, tus precios y, si das talleres o eventos, toda la información para inscribirse.

  3. 3

    Dejar que el cliente compre como prefiera. Unos confían más confirmando por WhatsApp y otros quieren resolver solos por internet. Dales las dos opciones, y que cada venta quede registrada, venga de donde venga.

  4. 4

    Organizar la operación. Cuando los pedidos y la plata no están en orden, se pierden clientes y se cobra tarde.

  5. 5

    Escoger una buena herramienta. La que está hecha para lo que necesitas te deja enfocarte en vender, no en configurar.

  6. 6

    Poco, pero bien explicado. Vale más mostrar pocas cosas bien explicadas que cien mal puestas. Quien llega por una y se queda a mirar descubre que tienes más de lo que pensaba, y eso genera confianza.

tucatalogo.co nace de juntar esas lecciones. Es la herramienta que nos hubiera gustado tener: un link para poner en la bio donde aterriza lo que publicas en redes y la gente conoce lo que ofreces, ya sean productos, servicios, talleres o eventos. Desde ahí te escriben por WhatsApp con el mensaje ya listo, que es como muchos prefieren confirmar. Y si vendes productos, para que esa venta no se quede en un chat tienes las mismas herramientas de operación que le hicimos a Titín: registro de ventas, clientes y calendario de entregas.

Visión

Hacia dónde vamos

Hoy somos 2 personas construyendo tucatalogo.co, aprendiendo todos los días. (¡Pronto dejaremos por aquí una foto del equipo!). El proyecto está financiado 100% con mis propios recursos, sin inversión externa y apostándole al talento local.

Queremos empezar ayudando a los negocios en Colombia a organizarse y vender más. Después, llevar lo mismo a negocios de otras partes del mundo.

Lo que aprendimos tras años haciendo portales para organizar la operación también está en camino. Puedes ver lo que viene en esta página.

tucatalogo.co

Crea la página de tu negocio gratis.

Súbelo todo una sola vez, pon el link en tu bio y deja de mandar las mismas fotos por WhatsApp. Sin tarjeta de crédito.

✓ Sin tarjeta de crédito  ·  ✓ 4 meses del Plan Pro gratis (hasta dic 2026)